8/13/2014

Reseña: "Luminous" - The Horrors (2014)

Redundar en una tautología para explicar algo resulta muchas veces una escapatoria poco sutil. Otras, funciona como un recurso un tanto snob, que no termina de aclarar nada. Aún así, lejos de apartarnos de esta premisa crítica, vamos a darle cierta entidad y aplicarla al nuevo disco (el cuarto) de la banda inglesa The Horrors.
“Luminous”, editado a comienzos de mayo es, en gran medida, luminoso. La sensación de amplitud y brillo que genera automáticamente lo separa de las placas anteriores de la banda, que señalaban hacia adentro a través de matices minimalistas, patrones rítmicos de lúgubre cadencia y densas letras. En definitiva, eran más oscuros, cómodamente insertos dentro de la categoría shoegaze o post-punk. Por ello, este redescubrimiento del sonido amerita una explicación tan simple como literal es su título.
En este nuevo trabajo liberan los bajos para generar conciencia de baile, mientras que teclados y sintetizadores vuelan dibujando un aura techno a la cual se pegan las cuerdas, formando hipnóticas paredes espaciales y psicodélicas. La distinción, el toque fino, lo aportan las melodías de voz. Es justamente el cantante, Faris Badwan, quien más sorprende: destaca una sonoridad limpia, más al frente y sin tantos filtros de reverb. No remite tanto a Joy Division o The Cure sino más bien a construcciones propias y contemporáneas.
Sinopsis:
Al igual que en el celebradísimo “Primary Colours” (2009), eligen una obertura que allana el camino para un comienzo explosivo. Chasing Shadows abre el juego y recoge las características que arriba citamos para luego dar paso a gemas pop como First Day of Spring, hits introspectivos (So Now You Know) o eclécticas piezas dance como In and Out of Sight. La rabia de Jealous Son salpica con sus tonos opacos, pero no desanda el camino “luminoso” que se plantea. Inmediatamente después, las teclas y los coros casi-góspel de Falling Star retoman la senda. El outro cósmico-orquestal de I See You es el súmmum de esta producción, la conjunción de todo lo que se infiere a lo largo del disco; lo que amerita un impasse: Change Your Mind, un bolero británico que suaviza la bajada hacia un final reminiscente. Tanto Mine and Yours como Sleepwalk coquetean con sonidos alternativos que venían experimentando desde “Skying” (2012).

The Horrors se afianza cada vez más, sus integrantes van erigiendo una identidad musical propia y actual que les permite ir soltándose de esa condición retro con la que se presentaron hace casi diez años.




**Link para escucharlo:

3/25/2014

Reseña: "More Light" - Primal Scream (2013)

Luego de la intrascendencia con la que circularon “Riot City Blues” (‘06) y “Beautiful Future” (‘08), los escoceses se tomaron un tiempo extra y prepararon un material mucho más diverso, que recoge destellos artísticos de toda su carrera pero seduce con un sonido actual y poderoso.
La pluralidad de géneros es una característica que describe la historia de la banda: iniciada en los ochenta, inmersa en la ola dance del éxito durante los noventa y banalizada en la segunda mitad de la última década. El frontman Bobby Gillespie alguna vez dijo: “You've got to keep doing something new to excite you” para explicar los volantazos de estilo en que incurrían cada vez que grababan. De esta manera, “More Light” es una prueba de su flexibilidad y hasta cuánto pueden estirarse para abarcar tanto rock, blues o góspel, y entreverarlo con miles de filtros y bases electrónicas.
El single “2013” marca el comienzo y avanza mediante flangers de guitarras que se cruzan sin parar durante nueve minutos con saxos estridentes, todo detrás de un marco de letras crítico-políticas que cargan contra la desidia que anestesió la industria musical, donde en este momento según el propio cantante “no hay un sentido revolucionario o de resistencia”. Otro himno anti-sistema es “Culturecide”, punto de referencia claro para el dub lisérgico que ya habían mostrado en una de sus mejores obras, “Vanishing Point” (‘96).
El final orquestal de “River of Pain” destaca uno de los segmentos de mayor calidad, tanto como el de “Relativity”, que empieza retorcida y deriva mansa en un onírico viaje de sintetizadores al mejor estilo “Screamadelica” (‘91). “It’s Alright, It’s OK”, el segundo corte, también evoca al disco pilar de la movida rave, pero lo hace desde el acid folk presente en clásicos como “Moving On Up”. En “Elimination Blues” podemos encontrar una efímera contribución de Robert Plant, quien ya había grabado junto al grito “The Lord is my Shotgun”, composición de similares raíces bluseras incluida en “Evil Heat” (‘02).
“Turn Each Other Inside Out” es stoner y suena al krautrock que tan bien llevaron a cabo en “XTRMNTR” (2000) con “Shot Speed/Kill Light”, por nombrar un ejemplo; mientras que la clave de rock que evidenciaron en su LP homónimo (‘89) o en “Give Out But Don’t Give Up” (‘94) se materializa aquí en la furia de “Hit the Void” y el track de cierre, “City Slang”. El costado más soft lo aportan “Walking With the Beast” y el excelente vals de bajos y arpegios titulado “Tenement Kid”.

Como siempre, el esqueleto original de Primal Scream que aporta melodía con la voz, luminosidad a través de los teclados y fuerza en las cuerdas se nutre de los matices que aportan los instrumentos complementarios, lo que nos permite escuchar una amplia gama de buenas canciones que si bien no resultan innovadoras, demuestran la vigencia de estos pesos pesados de la movida alternativa.



Tracklist:

1. 2013
2. River of Pain
3. Culturecide
4. Hit Void
5. Tenement Kid
6. Invisible City
7. Goodbye Johnny
8. Sideman
9. Elimination Blues
10. Turn Each Other Inside Out
11. Relativity
12. Walking With the Beast
13. It's Allright, It's Ok


** Link para escucharlo: